— Narra Harald — El día de la cafetería estaba más que furioso, porque ese día… Ese maldito día, fue cuando la perdí. Fue cuando la alejaron de mí. No me había detenido en ningún momento durante todos estos años. Busqué por todos lados del mundo, sin embargo, era como si el mundo se la tragará y la desapareciera para siempre. Estaba por perder las esperanzas, hasta que llegué a esa maldita cafetería. Había salido furioso de esa maldita cafetería, odiaba estar con esa mujer. No era capaz ni siquiera de verla. Me producía asco verla, jamás creí que una noche de borrachera, terminaría con ella a mi lado. Salí a fumar un cigarrillo, mientras ella hacía su pedido. En todo el día no había dejado de insistir en que quería venir a este sitio, al final, no tuve más opción que hacerlo. Era

