Mia. Como todo lo bueno en esta vida, mi estancia en la pequeña cabaña ha llegado a su fin. Por primera vez en mucho tiempo, deseo tanto quedarme en un solo lugar, disfrutar un poco más del viento fresco por las mañanas, de la copa de vino por las loches mientras leo un buen libro y más que nada, de la tranquilidad y la soledad que implica estar en medio de la nada. Pero un problema el cual implica de nuevo a mi gemelo, esta vez en algo sumamente confuso y para nada agradable, llevará a mis padres a tener que quedarse en la ciudad durante tiempo indeterminado hasta que se solucione, por consiguiente, tengo que regresar y tomar ese lugar que tanto quiero dejar, aunque solo para no tener que cruzarme con Hunter, cosa que es tonto si comparamos un rancho con un hombre. Sé que debo ponerm

