Mia. No me siento nada bien cuando llegamos al rancho de los Miller. Tengo serias ganas de lanzarme a la cama y quedarme allí, al menos hasta que mi cuadro depresivo haya mermado un poco, sin embargo tengo que estar en un lugar completamente desconocido para mí, porque la primera vez que vine fue para una fiesta y solo vimos el exterior de la casa. Cuando Charlie estaciona la camioneta en la entrada, ambos nos quedamos ahí, quietos, congelados, sin saber qué decir y mucho menos qué hacer. Lloré durante horas hasta que me quedé dormida, no he sido capaz de mencionar ni una sola palabra y por suerte, él tampoco hizo ningún comentario al respecto lo cual es admirable considerando que ahora sabe lo que sucede entre Hunter y yo. Estoy agobiada, solo quiero mi cama, y mientras más alarguem

