Hunter. No sé bien hacia dónde mirar. Mi madre es la única que se mantiene en movimiento sacando a mi padre del baño, pidiéndole que llame a urgencias avisando que estamos de camino con una emergencia pues tardamos menos nosotros en llegar allí, que ellos respetando las normas de tránsito en situaciones como estas. Y mientras ella se desenvuelve, gritando ordenes a todo pulmón, yo me quedo ahí, de piedra, sabiendo que el inevitable momento está aquí y tengo qué reaccionar. Terry está en shock. Tirada en medio de un charco de sangre, echa un ovillo, se sostiene ambas piernas con los brazos en una posición que no resulta para nada cómoda. No sé cómo acercarme ni qué decir. Me impresiona la cantidad de sangre que hay en el suelo, pero más que nada, me sorprende la imagen fría que hay en

