Mia. Al primer día estando sola, la pasé en cama completamente. Solo me puse de pie para prepararme algo de comer y luego regresé bajo el caliente ambiente debajo de mis sábanas. Encontré una serie en Netflix, puse el primer capítulo y cuando menos lo noté, ya había acabado con la temporada completa. El segundo decidí que iba a limpiar, darle otra vista a la cabaña, que si bien cuenta con todo lo necesario para poder subsistir, necesita una quitada de polvo en algunos rincones de la casa que parecen haber sido olvidados, por lo que tomé la escoba, una franela y con un limpiador repasé todos los muebles una y otra vez oyendo canciones de mujer dolida por YouTube. Fue algo agotador, casi nunca limpio y el tener que prepararme algo de cenar fue un calvario cuando mi cuerpo me pedía a grit

