Mia. Sentada en la oficina de papá, intento prestar atención a dónde está apuntando. A cada nada menciona algo diferente, tuve que traer conmigo una libreta para poder anotar todo sin dejar pasar absolutamente nada lo cual fue inteligente, porque de otra manera me habría perdido de muchas cosas. —Aquí tienes los archivos de cuentas pagadas—informa—Siempre sirve para ver qué tanto han aumentado los precios, el porcentaje de lo que va destinado a cuentas y demás, así que cada que pagues algo del rancho, lo archivas aquí. Asiento, anotando eso también. —Los documentos legales están aquí. Si tienes algún problema o necesitas algún número de informe, llama al abogado—se mueve hacia su mesa de escritorio, abriendo uno de los gabinetes. —Este es su número. Sabe que vamos a salir por un ti

