- Lo resolveremos Mer . Podremos con ello . *** -No, tú cállate. Déjame hablar a mí. -Sus palabras me duelen, aunque sé que es verdad. Cuando yo tuve mi momento de explicar, Isaac casi se desmaya, y posiblemente, la reacción paralela en Ana sería lanzarse sobre lo primero que sus ojos visualizasen. Solo espero que Kylie consiga suavizar el tema. Puedo visualizar sus rizos castaños a lo lejos, encogiéndose y estirándose, elásticos, a cada paso, como muelles que son ejercidos a una presión momentánea. Intento concentrarme en eso, en su pelo, en el movimiento que hace. Cualquier cosa para calmar mis nervios, y que ella no lo note, pero mi cerebro me juega una mala jugada, porque va encadenando recuerdos y características, hasta que en la zona interior de mis párpados aparece la imagen:

