Un par de días pasaron desde que Ava dejo el hospital, Noah se dedicó por completo a cuidarla a ella y a Marie, hasta que Leo, el fisioterapeuta de toda la vida de Ava, llego al país listo para ayudarla a caminar. —Pecosa, alguien nos espera para desayunar —Noah, despierta a Ava, con algunos besos. —¿Quién? —Ava, despierta con una gran sonrisa en el rostro, esos pocos días que lleva con Noah, él siempre que despierta primero, la despierta a ella con mucho cariño. —La enfermera te ayudará a arreglarte y lo verás, hoy desayunaremos en el jardín —Noah le dio un rápido beso a su pecosa, y llamo a la enfermera para que la ayude a arreglarse. Han pasado pocos días desde la cirugía, por lo que Noah, es muy cuidadoso con Ava, y cualquier cosa referente a Ava o su cirugía, llama al médico o a l

