Dasha y Elías, después del desayuno fueron por los boletos para el parque de diversiones, al cual asistirán esa misma noche. —Oye y ¿si invitamos a nuestros hermanos? —Dasha, esta segura de que a su hermana le gustaría ir al parque de diversiones. —Me parece perfecto, compremos los boletos y vayamos a la mansión a decirles —Elías, pago por los boletos y luego con una sonrisa en el rostro ayudó a Dasha a subir al auto y juntos se pusieron en marcha a la mansión, para invitar a sus hermanos al parque de diversiones. Por su parte, Tania y Albert, llegaron a la mansión muy sonriente, puesto que su desayuno fue todo un éxito y ambos lo pasaron superbién. —La pase muy bien, así que si fue una buena disculpa y ya no creo que seas tan idiota —las palabras de Tania, dibujan una sonrisa en los l

