Habían pasado casi dos semanas, el tiempo se acortaba para mí y mis amigos, en solo unos días íbamos a dejar de vernos todos los días, eso me estaba destrozando. Yo no quería que el tiempo se terminara así de rápido, cerraba los ojos y deseaba volver a empezar de nuevo, me negaba a que en solo 10 días Hilary dejaría de sentarse a mi lado de lunes a viernes. Mire al profesor y luego a mi compañera, ella estaba sumergida en terminar su examen de cálculo, escribía números como loca. Yo había terminado hace rato mi examen, pero no lo había entregado, no hasta que ella termine. Desde que comenzamos a tomar clases juntos, nos dimos cuenta de que el cálculo se me daba tan fácil como literatura o historia, más a ella no, así que en los exámenes me quedaba hasta que ella terminara y estuviéramos se

