Ya había pasado un mes, logré empezar a trabajar en la empresa y disfrutar de saber algo mínimo. Drake cada tanto me veía afuera del trabajo, podíamos compartir más comidas juntos y salidas. —Debes saber que Alan está loco por ti—me dice riéndose. Niego con mi mano—No, lo sé. Hay días que no nos vemos en la casa y en la empresa todo es raro—sostengo. Pide la cuenta de la comida, nos dispusimos a caminar por las calles de aquella noche cálida y logré entender lo más lindo que me había dado la vida:un amigo. Contaba con él hasta en los momentos más difíciles y no le escondía nada. Toma mi mano—¿Porque no intentas reponer la relación con Alan? —me pregunta. Elevo mis hombros—Porque sé que tenemos diferentes metas, no llegamos a entendernos y cada vez que nos vemos parece que ...— me i

