El día se tornaba agradable, como un día de verano. Selly iba a salir y mi encierro ya estaba acabando conmigo, así que me vestí para acompañarlo. Alexia se me unió puesto que ningúna estaba acostumbrada a el encierro. nuestro guardaespaldas ponía mil y un peros para no llevarnos, pero a la final asedio. - todo estará bien - dije cuando íbamos camino al súper - mi madre esta con tu hermano. - no confió en lo pueda pasar. - no creo que ese loco este aquí. ustedes planearon todo muy bien. - no se pueden despegar de mi lado. - esta bien - mi nena se movió - Ale dame tu mano - esta me la extendió y se la puse en la barriga. - ¡oh! que fabuloso. -¿ ya le tiene nombre? - no, aun no -Ale quito su mano. - puedes ponerle Alexia. - no creo que su padre este de acuerdo. - no importa -

