-No sabes cuanto te odio.... Me da agruras de solo verte y escucharte.... - -Ese es un cumplido qué acepto con todo gusto ...- Se me había olvidado que a este maniático los insultos los veía como cumplidos, más coraje me daba y ganas de matarlo, solo por que venía la sirvienta me relaje y me volví a sentar. -aquí esta señora.... ¿Solicita algo más?-. Pobre muchacha se miraba un poco pálida y nerviosa qué no podía verme a la cara y más con el imbécil presente. -Y a tu señor y amo..... No pensaste en traer algo inútil -. ¿Por que a mi y ahora? , ¿por que siempre había algo que le disgustaba?, siempre buscaba un pretexto para que la pobre muchacha la pasara mal. -L-lo siento señor... No me pidió que le tragera a usted más que a la señora y.....-. -Te pedí que respondieras..... ¿Acaso

