SCARLETT Fue un alivio qué el mayordomo llegara en el momento pero aun así no dude en fulminarlo con la mirada y todavía tenía el descaro de llevarse mi ropa interior el maldito pervertido, tuve que subir a la habitación y ponerme unos nuevos pantis, mire mi brazo cual estaba un poco morado y marcado con sus dedos, apreté los dientes y prometi vengarme, baje de la habitación y camine sin rumbo por la mansión, era un palacio el lugar, decorado con esquisitas obras, muebles y lujosas decoración, no podía negar que todo estaba bien cuidado. Salí afuera y para mi sorpresa era realmente muy vasta qué no se le veía fin y sobre todo los guardias quienes me miraba de simuladamente, me seguía con la mirada cada movimiento qué hacia pero no me incomodaba para nada, cada esquina, cada lugar que pas

