Este imbécil en vez de que me dejara en paz o me tuviera miedo más le excito mi forma de ser, ya no quería me dolía el cuerpo, por mas que lo quería empujar no podía era fuerte, me besaba con dominio y perversión me mordi mi hombro y cuello nuevamente en los mismos lugares haciéndome sangras otra vez, me estaba comiendo como un animal, tomó mis caderas y de un golpe me la baja e introdujo su m*****o dentro de mi. Solté un leve gemido de dolor, se movía con brusquedad y rapidez, no me dio tiempo de tratar de moverme fuera de el, me tenía sujetada con fuerza en mis caderas cuales las guiaba a su ritmo. - Es una delicia.... Uhh... Esto es el cielo... Siiiii.... -. Estaba por golpearlo cuando sujetó mis muñeca con una sola mano poniendolas atrás mio, seguí sonriendo burlonamente sin dejar de

