“Acusar a los demás de nuestras desgracias es una prueba de la ignorancia humana; acusarnos a nosotros mismos significa empezar a entender; no acusar ni a los demás ni a nosotros mismos es la verdadera sabiduría.” Epíteto. William Zimmer apagado junto al frío c*****r de su hermano le situó cuidadosamente sobre el suelo y se puso de pie, atento a todo momento y luego de secar sus ojos con el dorso de su mano tomó el arma en sus manos con firmeza. —Encárgate del resto —le pidió al doctor. Éste asintió, dispuesto a conservar el c*****r de quién fue un médico bastante dedicado y valiente hasta el último momento de su vida. El Alfa salió al ruedo y disparó a todo aquel enemigo que encontraba a su paso, seguido de cinco guardias más entre los que estaban Dafne y Salomé. Las c

