Los dos amigos estaban completamente confundidos, seguían sin entender por qué Fernanda al igual que Mariana les habían aclarado que no tenían hermanas y ahora estaban las dos juntas, poniendo en evidencia que se conocían como las hermanas que eran. —Mi amor, no entiendo. Me habías dicho que no tenías hermanas — Preguntó Eduardo a su pareja. — Es que, hasta esta mañana no tenía, nos acabamos de conocer hace un momento en el ascensor. — ¡¿Cómo que se acaban de conocer?! — Preguntó César incrédulo. — Así es ¿verdad que parece una historia de telenovela? Pero mírennos, estamos seguras de que somos gemelas, y dime si alguien lo dudaría. No sólo somos idénticas, sino que ya comparamos ciertos aspectos de nuestras vidas que coinciden. Aunque no quisiera negarle el beneficio de la duda a mi

