5.1 DUMB HOTEL - TWO«Ahí está, a mí me parece que es él» exclama Stefano de repente. Me doy la vuelta y observo que un coche amarillo canario, bastante viejo, sale de la entrada de la plaza y va a aparcar en la fila de coches que tenemos delante. El hombre cierra la puerta y se vuelve hacia el bar. Stefano le hace un gesto con la mano derecha y él, al notarlo, comienza a caminar, con paso lento hacia nosotros. Va vestido con unos pantalones grises y un jersey burdeos, del que sobresale una camisa de rayas rojas. Su complexión es flácida, su estatura es más bien modesta y las vetas rojas parecen resaltar las arrugas de su rostro. Stefano le saluda y nos presenta. Después de traerme su mano fuerte, se dirige al agente inmobiliario y le dice: «Por lo menos esta vez me has traído una bonit

