3.2 JEG FALLER 3.2 JEG FALLER - ONEAbandono el coche en el terreno de grava frente a la casa. La luz sobre la puerta ilumina el n***o mate de la carrocería y el fucsia de los espejos. El notario tiene razón: su aspecto no es grave, pero nunca pensé que pudiera serlo. Ni quería que lo fuera. Me bajo a la rueda delantera izquierda. No hay daños en la llanta negra, sólo un poco de suciedad en la banda de rodadura. También reviso el de la parte trasera y no noto ningún deterioro. Pobres plantas. Me apoyo en el coche y miro pensativo la casa: dos plantas, sin revoque, sólo con hormigón rugoso a la vista. Dos canalones de cobre rompen el edificio, enclavado entre las calles adyacentes, en tres partes casi idénticas. Enfrente, no muy lejos, se encuentra el moderno edificio que alberga la unive

