3.4 IN HIDING - TWOSon las 7:50 de la mañana y decido ponerme a trabajar, para interrumpir el continuo flujo mental que me devuelve a la noche anterior: tengo que alejarme de la sensación de asco que sentí; el asco que he soportado durante demasiado tiempo y que ayer decidí enterrar para siempre. Abro el documento de FinExtreme relacionado con el asunto que había presentado ayer a Ettore: es el habitual pdf de dos páginas con la habitual tabla de un plan de amortización. Oigo un ruido similar al golpe de una mano sobre el acero: decido clasificarlo como un sonido que viene del despacho de arriba y analizo la propagación, mientras oigo el timbre de la puerta: quizá ya esté aquí, pienso, dirigiéndome hacia la entrada. Bajo la manivela y tiro de ella hacia mí. «Buenos días, Lavinia, ¿cómo

