Simone. Los brazos de Pía rodearon mi estómago y en ese momento abrí mis ojos para observar mi habitación y a Darth Vader frente a la puerta inmediatamente me levanté de la cama y abrí la puerta para que saliera. ─¿Qué maldita hora es? ─preguntó Pía pasando sus manos por su rostro. ─No lo sé. Salí de la habitación y en cuanto llegué a la cocina solté un gritó al ver a Sebas con un plato de cereal en sus manos. Dirigí mi mirada a la sala y Ashley se encontraba en uno de los sofás con un portátil en sus piernas. ─Hola bella durmiente ─dijo con una sonrisa. Rodeé mis brazos ya que no llevaba sujetador y observé nuevamente a Sebas quien tenía sus ojos puestos en mí. ─Buenos días Simone o quizás tardes ─soltó Sebas. Pasó a mi lado y caminó hasta el sofá y tomó lugar en él. Al momento en

