P.O.V. Rebeca A través de la ventana puedo ver la Torre Eiffel, la vista está magnífica, podría ser enmarcada para siempre en mi cabeza. Es increíble mi habitación del hotel y aún más cuando puedo salir al balcón y sentir la brisa de la ciudad nocturna haciendo volar mi cabello. El viaje ha estado lleno de cansancio, pero es finalmente satisfactorio encontrarme aquí. Puedo ver los autos y algún que otro transeúnte marchando. Si no fuera porque es un poco tarde y seguramente mi hermano se habría dado cuenta de mi salida, ya estaría afuera explorando la ciudad y llenándome de diversos recuerdos. Esperar hasta mañana será una eternidad. No puedo dormir, incluso si lo intento una y otra vez, a pesar de estar en otra ciudad... tal vez sea el brusco cambio de horario y el cansancio que he te

