Pov Mauro Después de hacerle muchas cosas muy buenas, estamos aquí acostados, yo solo acaricio su vientre aún plano, un bebé con ella, aún no me la creo, estoy feliz, no puedo negarlo y menos disimularlo, al menos la veo tranquila. Ahora la parte difícil es protegerla, tranquilizarla y hacer que esta mujer deje de hacer cosas que no debe es que es terca, siempre ha sido independiente y autosuficiente por lo que me ha dicho, pero ahora hay que cuidar a esa bebé, y así se enoje a mí me hace caso si o sí, espero poder lograrlo. — Bueno Mauro, ya dejemos de perder tiempo y vamos a trabajar que si no estas inútiles no hacen nada— tan bien que estábamos, pero sabía que ella no es de las que se quedan tranquilas— no me has dicho nada de las cámaras ¿han captado algo? — No la verdad no hay nada

