Pov Alyssa Al entrar a ese lugar me llego un olor nauseabundo, asqueroso, simplemente no aguante y corrí a vomitar afuera. Al terminar me sentí débil y mareada, ¿no entiendo por qué? Yo soy de estómago fuerte, pero no es para tanto. El colmo es que este energúmeno me diera órdenes, No vas y punto dijo, como si él tuviera derecho a mandarme. De pronto milagrosamente me sentí bien, solo que estaba cabreada, muy cabreada, qué putas le pasa a este idiota, dándome órdenes ¡a mí!, imponiéndoseme ¡a mí!, como si me mandara ¿a mí?, ay no niño lindo, que a mí no me manda nadie. Te equivocaste de mujer, para ese acto de muy macho alfa, imponente y encima me dice gatita, una vez más así, en frente de sus padres, definitivamente me quería enojar y lo logro. — Mira Mauro, que sea la última vez que

