Pov Mauro Ahora si puedo decir que estoy entre la espada y la pared, no quiero ir ahí, me duele, me jode demasiado la idea de ver esa cosa otra vez, ese artefacto de muerte, eso es lo que es y tengo que hacerlo por Ale, debo cuidar a mi gatita, estoy que tiemblo definitivamente aún no estoy listo. Aunque pensándolo bien, nunca lo estaré, estoy seguro de eso. Llego a la cabaña y abro la puerta y entro, me quedo un momento de pie recostado a la pared y de pronto llega mi madre, en que momento vino detrás de mí, me enderezó y ella me abraza y siento ese dolor palpitante en mi pecho, cuando estoy con Ale eso se calma, pero cuando estoy solo vuelve. Sí, estoy bien jodido. — Mauro hijo, me duele, verte así amor— me dice mi madre y yo trato de hacerme fuerte Ale no debe verme así, no me lo pued

