CAPÍTULO VEINTIDÓS Los ojos de Riley se abrieron de golpe a lo que escuchó su celular sonar en la mesita de noche. Oyó a Ryan gruñir de fastidio mientras cogía su teléfono. Cuando vio que la llamada era del agente Crivaro, saltó de la cama y salió corriendo de la habitación para no despertar a Ryan. —¿Estás despierta? —preguntó Crivaro a lo que contestó. —Sí —dijo Riley. Y ella no estaba mintiendo. Había estado profundamente dormida hace un momento, pero ahora se sentía completamente despierta, como si ya se hubiera tomado una taza de café. —Te necesito aquí en el edificio Hoover lo antes posible —dijo Crivaro. —¿Qué pasó? —le preguntó Riley sin aliento. —Gregory Wertz no es el asesino. Verificamos sus coartadas. Está fuera de sospecha. Tenemos que empezar desde cero hoy. Lo peor d

