Eckhart se quedó en una calle equis y le dijo a Scarlette que negara toda culpabilidad que Juliette pudiera arrojar sobre ella una vez que descubriera que ella lo ayudó a salvarse de la bomba. Juliette tenía ojos en todas partes, y por esa razón observó a través de la pantalla cuando Scarlette lo salvó. —¡Que alguien me diga por qué demonios no murió! —gritó enojada. La chica que le mostró el video solo le señaló que Scarlette fue la responsable de su huida, y que la mujer era la única responsable. Juliette, enojada, arrojó el computador al suelo y les gritó a todos. Nadie jamás se escapaba de sus castigos, y no le importaba si Scarlette era su nueva aprendiz. También conocería el alto costo que pagaban por su insurgencia. —¡Búsquenlo! —demandó Juliette al dirigirse a la mesa del lic

