Trix se había convertido en un mal de lágrimas mientras lanzaba acusaciones hacia mi sin dejarme mucho tiempo a defenderme. Ahora yo era un mentiroso, según ella. —Nunca, Trix, ni una sola vez te he mentido. Siempre he sido muy sincero contigo. No sé porqué estás reaccionando de esta manera o porqué asumes que yo tengo algo que ver. No te estoy engañando, te digo la verdad. Apenas me di cuenta de quien era la propiedad y he corrido hacia acá para decirle, para decirte los verdaderos planes que tenía Aaron. Todo ha sido un engaño. —Planes en los que tú estás participando, engaño en el que la engañada he sido yo. ¿Cuales fueron las condiciones que te ofreció Aaron para casarte conmigo? ¿De casualidad me las dijiste todas o algo de lo que me dijiste era verdad?—seguía acusándome, sin hacer

