—Creo que lo pasó mal, después de todo es una pérdida, ¿no?—respondió, siendo poco concreto, sin detalles. Eros no era de ser poco hablador y menos conmigo. Debería de estar diciéndome de todo lo que cuidó a Trix, llenándome de detalles para que yo no me preocupara. Pero justo sucedía lo contrario. Me dejaba preocupado. —Estuviste allí, ¿estuvo muy deprimida? Ella es muy sensible, era su primer embarazo.—y cada vez que pensaba en todo eso, sentía una opresión horrible en el pecho. —¡No puedo mentirte, Liam! L-Lo…siento.—no sé a qué se debía esta actitud de Eros, dijo aquello y salió disparado de la habitación. Algo pasaba. Esperaba a que entrara Gil, pero los minutos transcurrían y no entraba. Quizás no estaba en el hospital. Presioné el botón para que viniera la enfermera. —

