No me sentía bien viniendo a la casa que Liam buscó para los dos, no creía correcto estar aquí sin él, llegar al destino al cual salimos y estar sin él. Era muy triste y no me parecía justo, me detenía en cada rincón de la casa a llorar mientras la veía completa. Nuestra casa, nuestro hogar, nuestro pequeño nido. Se sentía muy vacío. Hacía falto algo muy importante, él había pensado en todo ese espacio para los tres, pero solo estaba yo. Me lo imaginaba yendo de un lado a otro cuando vino a ver la casa por primera vez, viendo los mejores lugares, pensando en si me gustaría o ubicándome en todos los lugares, imaginándome, yo sabía que siempre estaba en sus pensamientos y no me parecía que ahora fuera la excepción. Liam se iba a recuperar, lo presentía. Sé que él no dejaba de lucha

