- Muy bien, ya estas listo. - digo cuando termino de ponerle la crema y le pongo su piluso celeste con barquitos. - Tío, palezco casper. - se queja. - Lo siento bodoque, pero el protector solar no es negociable. - digo. - Sin eso y el gorro no vamos a ningún lado. Si quieres nos quedamos en la casa y no vamos a la playa. - No, no. - dice. - Eso creí. - digo. - Ahora ve por tu mochila, que yo iré por tu padre. ¿Dónde está? - En la habitación. - dice. - Dijo algo de que quiere un ricotil, ¿que es eso? - Rivotril. - le corrijo. - Algo de grandes, no lo repitas. - me dirijo a las escaleras y subo. Cuando entro a la habitación, lo veo tirado sobre la cama, boca abajo, con todas sus cosas desparramadas por todos lados. - Quiero morir. - dice. - Te dije que te caeria mal si te te

