Anna.- ¿Sera que sigo durmiendo? Pensó Anna, se pellizco el brazo pensando que despertaría, pero al sentir el dolor supo que no era un sueño. — ¡Eh! No lo entiendo, jefe ¿Está drogado? ¿Quiere que llame un médico o algo? — No estoy drogado y no necesito un médico, te estoy proponiendo matrimonio –Anna saltó de la silla como un resorte. — ¡Ok, Ok! Voy con la siguiente pregunta ¿Acaso se volvió loco? Usted tiene novia o prometida ¡Yo que sé! –Anna comenzó a caminar de un lado a otro, exasperada. –Estoy esperando que me diga que esto es una broma. — No lo es, siéntate –Derek deslizó el folder azul dándole un golpecito con su dedo. –Adelante. Anna volvió a acercarse su mano temblaba cuando tomó el folder y al abrirlo sintió como todo a su alrededor se desvanecía. — Eres mía m

