Derek.- — Hola Derek –Saludó la mujer de piel canela y cabello n***o corto hasta la clavícula perfectamente liso, Derek no podía salir de su asombro al verla parada frente a él, pensó que después de lo que ocurrió hace años no volvería a verla nunca más, pero estaba allí en su oficina exquisitamente hermosa, su primer y único amor. — Dalia ¿Cómo es que? –Fue lo único que sus labios pudieron soltar mirándola fijamente a los ojos. — ¡Oh cariño! –Respondió su abuela. –Dalia regresó al país, como un enviada del cielo, desee que encontraras a una buena mujer con la que pudieras casarte y mira el destino lo hizo realidad –Derek miró a su abuela sonriendo con emoción, era evidente que estaba feliz, él también lo estaba solo que algo dentro de él había cambiado después de haber estado con

