Anna.- La joven llegó a su oficina luciendo completamente diferente con un traje de oficina de pantalón color n***o que en una oportunidad Emily le había obsequiado, su cabello amarrado en una cola de caballo, de ella descendían dos mechones de cabello que junto a sus lentes le daban un look tierno, pero muy profesional. Al llegar al piso su amigo la vio con la boca abierta sorprendida mirándola de arriba abajo, para luego fruncir su ceño y cruzar sus brazos ignorándola. — Sé que estás enojada conmigo y para disculparme te traje esto –De su bolsillo Anna sacó un chocolate con almendras, el preferido de Emily. — Lo voy a aceptar porque dicen que despreciar los alimentos es de mala suerte, sin embargo sigo muy enojada contigo ¿Por qué no me dijiste que ibas a renunciar? Soy tu mejor

