El día terminó con Joe sacándome de la oficina, había demasiado que hacer en tan poco tiempo, quería que todo saliera perfecto, aunque no podía descuidar otras cosas, a las siete de la noche, después de la cena según el horario Max podía hablar conmigo desde el internado, tenían permitido hablar con sus padres dos veces por semana y las visitas de los fines de semana, al final del semestre y vacaciones podían volver a casa, aún hacía falta para eso, pero ya quería tenerlo conmigo, aunque fuera difícil, pero extraño mucho a mi niño como para estar lejos de él. –La reunión salió bastante bien –mencioné cuando llegamos a casa –. Aunque no era necesario que dijeras todas esas cosas sobre mí. Joe solo me miró un instante, me gusta como me mira. –Sabes más sobre el proyecto que todos, así

