20 de Junio. Ya estaba en mi habitación, con mi pijama y mi teléfono en mano viendo mis r************* . No tenía sueño, creo que la adrenalina del día me activo, mi teléfono vibra y es un mensaje de un número desconocido, lo abro y me quedo sorprendida. Desconocido: ¿Ya abriste la caja? Te gustara ver lo que hay ahí. Miro de mi puerta al teléfono y decidida salgo de mi cama para ir a ver lo que tiene dentro esa caja. Camino por el pasillo hasta llegar a las escaleras, bajo con cuidado para no despertar a mis abuelos y al llegar a la sala caminé en puntillas fijándome para no tropezar. Llegué a la caja que la había guardado detrás de un sofá y la agarré, me senté en el piso y la miré fijamente. — ¿Por qué no puedo alejarme del peligro? —comienzo a abrir la caja y respiro profundamen

