3 de Enero. Había estado llamando a la mamá de Álvaro pero no agarraba el teléfono, gracias a Adam sé en qué lugar lo tienen. Decidí irme caminando sola, mientras pienso las palabras exactas para poder liberar mi alma de este dolor tan pesado que se ha asentado. Quisiera poder acomodar las cosas, que fueran diferentes, que nunca hubiésemos cometido ese error pero ya no se puede hacer nada porque no se puede regresar el tiempo. Se fue siendo la persona que hasta ahora más daño me ha hecho y a pesar de todo no puedo odiarlo porque lo amo, porque era mi mejor amigo y si tan solo hubiese pensado con un poco más de claridad, si tan solo… Lloro en silencio por todo lo que perdí, por mí, por él y por ese inmenso amor que nos teníamos que en poco tiempo se convirtió en cenizas, en desgracia y

