__ ¿Estás bien? ¿Estás herida? - Leonardo se puso de cuclillas para revisar a Sara, quien aún temblaba al ver sus piernas con manchas de sangre, abriendo los ojos en demasía al recordar que... __ Maté a una persona. - dijo con la cara pálida. - Leonardo yo no... __ Pero él sí quería matarte. - la centró, no tenía que reprocharse nada, nadie lo haría, es más, se sintió orgulloso al ver que estaba dispuesta a todo con tal de salvar a su hijo. - Caramelo, mírame. Sara vio la sangre en el suelo y negó. __ Bonita, mírame a mí. - tomó su barbilla para hacer que lo viera. - Estoy orgulloso de tí, Caramelo. Estoy malditamente orgulloso de tí. ¿sabes porqué? - ella negó con sus concentración enfocada en él, tenía un aura peligrosa, pero atrapó su atención desde que lo conoció y en ese momento n

