__ No fui yo. - alcanzó a decir el tipo que era arrastrado por Leonardo fuera del avión. Las cadenas en sus piernas no le permitían soltarse, además de tener el rostro desecho y los dientes casi arrancados de tantos puñetazos. Su verdugo apenas y lo vió, abrió la cajuela y con facilidad lo metió adentro. __ ¡Te juro que no lo hice! - no le tomaron importancia a su súplicas. __ Sé que no fuiste tú. No tienes cerebro para orquestar algo tan planeado. - le dijo Leonardo cerrando la cajuela. Tecleó el mensaje de confirmación que calmó a Richard, seguro de que su hijo estaba a salvo. El que hayan disuelto el concejo lo dejaba con poco poder y con Leonardo en modo sanguinario tenían mucho de que escapar. Mientras tanto Aarón repasó en su mente de las propiedades que tanto presumía Angelo

