__ No voy responder nada en este momento. - dijo Sara al ver las intenciones de Keyla por preguntar lo que se guardó por horas, esperando a que saliera de la habitación de su marido. __ Sara. - la siguió hasta el baño. - ¿Sabes lo que es ver caras de perro furiosos todo tu desayuno? No, no lo sabes porqué comiste tranquila, sola y sin mí. Sara evitó reír al cerrar la puerta. __ Me doy un baño y salimos. __ Uno muy exhaustivo porque de seguro... __ No diré nada. - la interrumpió. __ Entonces, tampoco te diré nada. - exclamó ella logrando que su amiga regresara. - No, primero báñate que hueles a tu marido por todos lados. __ Respecto a eso... __ Mientras me cuentes todo con lujo de detalles, no preguntaré porqué. ¡Cochinota! - Sara solo sonrió devolviéndose a la ducha donde se des

