Nate Desperté en un lugar oscuro, el suelo frío y duro bajo mi cuerpo. A mi alrededor, todo era un vacío impenetrable, una oscuridad que se extendía sin fin. Me senté con esfuerzo, sintiendo el peso de la gravedad tirando de mis músculos adoloridos. Ante mí, una leve luz titilaba, delineando la imponente figura de mi Arcano, La Torre. "Esto tiene que acabar." Esas palabras, las primeras que me había dicho hace tantos años, se repetían ahora con una urgencia renovada en mi mente. —¿Dónde estoy? —pregunté, mi voz resonando en el vasto vacío, llamando la atención de la figura luminosa. "Estamos en el Abismo, una de las dimensiones del Purgatorio," susurró su voz, cada palabra una caricia fría y desapasionada. Un escalofrío recorrió mi columna. —¿Por qué? —Mi pregunta salió con un temblor

