Los valientes hombres estaban intentando ubicar al peligroso ser extraño, pero era muy difícil que diera una señal de su presencia, sospechaba cuál era la intención macabra en su contra. Blake escuchó a lo lejos un fuerte sonido, como si alguien hubiera caído de un árbol, siguió sus instintos y se dirigió hasta allá, olvidó informárselo al sheriff por la impresión inmediata que tuvo. Cuando llegó al punto indicado empezó a sentirse observado, eso lo llenó de pánico, así que gritó en busca de ayuda. Lastimosamente, Adam y su compañero estaban muy lejos y no lograban escucharlo. El hombre lobo aprovechó que su víctima estaba totalmente desprotegida y bajó de uno de los árboles, se paró frente a él y le mostró sus terribles dientes. Blake empezó a correr sin una dirección determinada, solo esperaba contar con la suerte de terminar en la puerta de su casa. Blake no era muy rápido, a diferencia de Evan, quién gracias a sus fuertes piernas y garras podía ir a una gran velocidad. No obstante, Blake tuvo la suerte de encontrarse con sus otros dos compañeros de búsqueda, Adam vio que estaba a punto de ser asesinado, así que lanzó un disparo al aire, lo que hizo que el hombre lobo se detuviera. Lo amenazó con tono dominante y le dijo que se quedará quieto, pero sus requerimientos no fueron atendidos, Evan empezó a correr de un lado para otro, de una manera tan ágil que fue imposible que una de las balas del sheriff le diera en alguna parte de su cuerpo. Mientras eso pasaba Blake se dirigía rápidamente a su casa, ya no quería intentar hacer nada contra esa criatura, creía que necesitaban contar equipos y armamentos más sofisticados, o personas que estuvieran capacitadas para ese tipo de trabajos, era obvio que las autoridades no tenían la experiencia necesaria en ese tipo de casos. El hombre lobo empezó a perseguir a Blake, la luna estaba totalmente puesta, eso hizo que su animalidad estuviera en furor. Lo siguió hasta que vio que iba a entrar a la casa, allí se lanzó a él, pero no alcanzó a morderlo, solo rasgó una parte de su camisa, pues Blake ya estaba entrando. Khloe, quién aún no podía dormir, bajó de inmediato, estaba muy asustada, ya que desde su ventana pudo percatarse de todo el peligro que corría su esposo. Cuando vio el tamaño del hueco que le dejó en la camisa se dio cuenta de lo fuerte que era su mandíbula. Blake estaba muy asustado, la cuestionaba insistentemente, pues tenía la sospecha de que ella había estado con él antes, no entendía cómo había logrado salir con vida, mientras él en solo un intento de acercarse había estado a punto de morir.
Sin embargo, ella seguía negando todo tipo de acusación en su contra, aunque se sentía suertuda con todas las experiencias trágicas que escuchaba, en otras condiciones estaría muerta, pero parecía como si algo de ella hubiera impactado en la mirada que tenía el extraño hombre sobre los seres humanos, como si tuviera algo especial que la hacía una presa menos fácil a comparación de las demás. Veinte minutos después llegó el sheriff con su compañero, estaban de mal humor, no pudieron hacer nada en contra del hombre lobo. Se les escapó de una manera muy sorprendente, ni siquiera los cursos de puntería de los que se habían graduado les sirvieron para hacerle siquiera un rasguño, se movía tan rápido que no había forma de que un humano corriente o entrenado fuera capaz de capturarlo. Ya Adam sabía a qué se estaban enfrentando, reconoció que en un principio no le había creído nada a Khloe, pero ahora estaba seguro y decidido a ayudarlos a terminar con ese suplicio. Además, con eso podía colgarse como bien dicen en la estación “una de las medallitas” teniendo en cuenta que Evan les había hecho daño a muchas personas, era el culpable de que esa zona rural se hubiera vuelto prácticamente inhabitable. A Khloe le generaba un poco de gracia lo preocupados que estaban todos, debido a que su experiencia con él había sido totalmente diferente, no entendía por qué tanta alarma, solo se trataba de una persona que a veces no podía controlar sus impulsos, lo importante era no salir en la noche cuando la luna estuviera totalmente despejada. Ellos lo hicieron cuando brillaba en todo su esplendor, eso hizo que fuera peligroso, pero ella estaba segura de que solo era cuestión de tomar precauciones. Cuando mencionó el asunto de la luna todos le empezaron a preguntarle cómo sabía eso, pues hasta donde sabían no existía algún tipo de investigación real respecto a ese tipo de criaturas. Eso le confirmaba a Blake que ella sí había estado con él, peor aún, en una conversación. Khloe solo guardó silencio bajo una mirada picarona.
Ella continuaba sin aceptarlo, se dirigió a su dormitorio, ya estaba un poco más tranquila, sabía qué a su nuevo y extraño amigo no le había pasado nada malo. Los policías se despidieron de Blake, pero no sin antes reiterar su compromiso para ayudar en todo lo que fuera necesario para capturar al asesino del bosque. Por su parte, el esposo se quedó a dormir en la sala, estaba realmente disgustado, se sentía un poco humillado, el hecho de que su esposa le mintiera frente a las autoridades y encima de eso defendiera de alguna manera a un ser que había sido partícipe de tantas muertes y sufrimientos lo atormentaba. Realmente la vida en el campo la estaba cambiando, ahora Blake solo pensaba en convencerla de alguna manera para que se alejaran de ese lugar lo más pronto posible. Su estrategia fue un poco predecible, en la mañana se portó muy amoroso con el objetivo de convencerla de vivir en una casa cerca de la ciudad, donde también hubiera tranquilidad, pero no peligro. Khloe era una mujer con muchas determinaciones y difícil de convencer, ella simplemente se enojó porque él no estaba teniendo en cuenta lo que ella quería y lo que realmente le estaba propiciando ese nuevo lugar, pues él mismo sabía qué tipo de persona era ella y cuáles eran sus inclinaciones académicas, todo ese entorno le estaba demostrando que se había equivocado en todas las concepciones que tenía de la vida. Ahora tenía la oportunidad de replantear sus creencias y darse una nueva formación más apegada a la realidad y con un toque del placer que brinda la adrenalina. Blake tuvo que irse a trabajar como todos los días, afortunadamente al otro día tendría un descanso. Ella se quedó escribiendo, pero no era capaz de concentrarse, miraba por su ventana confundida, veía los árboles y los pájaros volando de un lado para otro, pensó que sería divertido descubrir dónde vivía su nuevo amigo, así que se puso ropa de campo y se fue a investigar cada parte cercana a su casa.
Cada que encontraba una cueva se acercaba y empezaba a gritar: “Hola Evan, soy tu nueva amiga Khloe, ¿Estás ahí? solo quiero conversar un rato”. Tras varios intentos escuchó una respuesta a lo lejos, era su voz, le dijo de manera pausada que se retirara, a esa hora no podía salir, el sol estaba puesto y no se iba arriesgar. A ella no le importó, bajó hasta donde estaba la recóndita cueva y le dijo que por favor la dejara entrar, aún había muchas cosas que le inquietaban y buscaba respuestas. El hombre lobo jamás había dejado que alguien pasara a una de sus improvisadas moradas, le parecía que eran muy escalofriantes para las personas del común. Después de pensarlo por un largo rato le dijo que sí, que estaba dispuesto a abrirse un poco más a ella. Corrió una de las rocas con mucha delicadeza, sin mostrar ni una sola parte de su cuerpo, ella entró y él volvió a “cerrar la puerta”. En ese momento todo quedó totalmente oscuro, solo se veían algunas lucecitas provenientes de las hendijas que quedaban entre las rocas. Ella tomó sus manos, quería sentir cómo eran en ese momento del día. Para su sorpresa, Evan era una persona normal en ese instante, su piel no estaba llena de pelos, era muy suave y seca. Quiso ver su rostro, pero no podía correr las piedras porque entraría la luz natural, así que tomó una linterna que tenía y alumbró hacia la parte superior de la cueva para verlo por medio del reflejo de la luz. Él manifestó que la luz artificial no le hacía tanto daño, pero que no se sentía cómodo con ella, estaba acostumbrado a vivir en la oscuridad y todo lo que fuera diferente a eso le fastidiaba un poco. Ella la encendió solo por unos segundos, quería verlo solo unos instantes y notar su mirada, de verdad era encantador, de no ser porque tenía una faceta tan violenta sería el hombre perfecto. La apagó y empezó a sentirlo en silencio, eso se convirtió en un momento muy íntimo, él también quiso tocarla, hacía mucho tiempo que no tenía una mujer tan cerca y mucho menos experimentaba contacto con una piel que no fuera una de sus presas prontas a devorar. Evan se puso a llorar, se sentía realmente conmovido por ese momento, le dijo lo especial que era para él volver a sentir que alguien le tenía algo de afecto. Khloe era una mujer muy sensitiva, sabía que lo que le estaba diciendo era verdad, además, no se sentía en peligro, solo ella conocía la faceta de él que era realmente tierna y buena.
Evan quiso hacerle una propuesta un poco atrevida, quería un beso, sentía que eso le devolvería algo de la vida que había perdido con sus transformaciones. Debido a lo que le pasó no se sentía seguro de acercársele a nadie porque esa persona posiblemente terminaba muerta o aterrorizada. En el día cuando estaba en su forma normal no podía salir, se había vuelto un total ermitaño y la presencia de alguien en una situación real lo ponía muy nostálgico. Khloe accedió sin poner ningún tipo de oposición, a pesar de que estaba casada era una mujer muy liberal, llevaba siendo fiel muchos años, no por obligación, sino porque le nacía. Además, no había encontrado a una persona digna para traicionarl el amor de Blake, pero este sin duda era un caso excepcional, se trataba de un asunto mágico fuera de los paradigmas de la normalidad. De ese modo, lo tomó de sus mejillas con ambas manos y lo besó con entusiasmo. Ese beso se prolongó por varios minutos, hasta llegar al punto de emocionar sexualmente a ambos, Evan tenía miedo de dar el siguiente paso, temía que ella lo rechazará, ya bastante tenía con que hubiera aceptado su primera pretensión. Por eso, pensó que era preferible postergar ese encuentro para cuando se conocieran mejor. Aunque no quería la alejó un poco, creía que ya era suficiente lo que había pasado, no quería que ella pensara mal de él. Khloe se sentía feliz de haber cumplido con uno de sus deseos de hace tanto tiempo, además, pensaba que no había hecho nada malo, simplemente se trataba de un favor a un amigo. El hecho de que tuviera esposo no significaba que estaba obligada a contarle lo que hacía por otras personas.
Evan le manifestó que para él era mejor hablar y encontrarse con ella en las noches, puesto que, en el día, a pesar de que se veía físicamente normal, no se sentía muy seguro. La luz le daba miedo y ella de alguna manera representaba ese aspecto que hace mucho tiempo le había negado la vida. Posiblemente con el tiempo recobraría un poco más la confianza y podría aceptarla en cualquier momento, pero ahora necesitaba de su privacidad, pues ese era el tiempo que usaba para reposar y recuperar energías. Eso era necesario para poder salir y alimentarse, cazar en la noche presas tan grandes requería de mucha fuerza y vitalidad, la cual solo obtenía cuando dormía. Khloe entendió su posición y decidió retirarse, no sin antes cuadrar con él una cita a eso de la una de la mañana, tenía pensado darle a su esposo un té relajante para que no se diera cuenta cuando ella se fuera de la casa. Él aceptó, pero antes le recordó que tenía que tener en cuenta la posición de la luna o si estaba muy brillante, también si había nubes, de lo contrario no podrían verse porque su conciencia estaría totalmente perdida. Su tiempo de encuentro dependía en ese sentido del fenómeno del clima. Después de eso ella se retiró, de camino a casa se encontró al sheriff, quién estaba haciendo una inspección para tratar de dar con el lugar de reposo del hombre lobo. Le preguntó a ella si de pronto había podido descubrir algo, pero se lo negó, además, estaba un poco tranquila porque la cueva estaba muy oculta y había que bajar una montaña un poco peligrosa, sabía que con lo perezosas que eran las autoridades no iban a hacer ese tipo de esfuerzos. No le puso mucha atención y se mostró indiferente para que no sospechara nada, luego de eso se fue para su casa a continuar escribiendo, ya no estaba tan distraída porque ya tenía una base más sólida sobre lo que iba a pasar con su nuevo amigo. Estaba segura de que se iban a ver y estaba realmente emocionada por eso, desde hace mucho tiempo nada llamaba su atención de una manera tan fuerte, antes lo hacían sus estudios académicos, luego la relación con su esposo y su matrimonio, pero tiempo atrás ya nada era tan interesante y diferente.