Khloe estaba muy decepcionada, jamás se imaginó que su esposo pudiera engañarlo con alguien más, aunque reconocía que pensar eso era un poco cínico, puesto que ella había dado el primer paso con el hombre lobo. En el momento no sabía cómo actuar, era más fácil irse y fingir que nada había pasado, pero sus impulsos la traicionaron. Dejó el dinero del café que le llevó uno de los meseros sobre la mesa, se paró bruscamente, tomó la bebida y se la tiró encima a Blake. Este de inmediato se levantó, estaba realmente enfadado, trató de reconocerla, pero se le hizo un poco difícil, pues la chica tenía lentes, y su sombrero estaba en su mano tapándole media cara. Para sacarlo de la intriga se bajó los lentes, lo miró muy seriamente, como si su cara le confirmara que ese descubrimiento la había decepcionado en lo más profundo de su ser. Flor estaba muy apenada con la situación, no pensó que Khloe fuera de esas mujeres que perseguían a sus esposos y hacían escándalos.. Por su parte, Blake trató de detenerla, si algo tenía claro en su vida era que el amor de esa mujer era lo que lo mantenía vivo. La tomó del brazo para que no se fuera, pero por medio de un movimiento brusco ella se liberó. Todas las personas del lugar se quedaron un poco aterradas, ellos eran una pareja muy conocida, de hecho, su matrimonio había sido un gran evento, era muy rara la vez que se peleaban, y teniendo en cuenta que había otra mujer con Blake, todos empezaron a hablar de una supuesta infidelidad. Khloe inconsciente premeditó todo, ella sabía que si las persona se enteraban le iba a quedar más difícil escapar con esa mujer a un lugar más privado, nunca faltaba la persona que lo veía y difundía la noticia, y como muchos ya estaban enterados del contexto posiblemente la información llegara hasta sus oídos. Después de eso se montó en su bicicleta y empezó a dar vueltas sin rumbo fijo, necesitaba el consuelo de alguien, pero no sabía a quién acudir. Su amiga Lauren en ocasiones no le daba los consejos que ella esperaba, su religión influía mucho en sus creencias y eso no le gustaba. La quería mucho y siempre estaba disponible para cuando la necesitara, pero necesitaba hablar con una persona más neutral. Pensaba en el hombre lobo, pero como aun era tan temprano lo más probable es que estuviera descansando.
Realmente estaba muy sola, de su familia no sabía nada hace mucho tiempo, ellos nunca estuvieron de acuerdo con que se casara con Blake, sus padres eran muy interesados y le recomendaban escoger una persona con un mejor futuro. Eso nunca fue para Khloe un factor determinante, los cuentos de hadas habían permeado de alguna manera su forma de pensar, buscaba una especie de príncipe azul, pero sin castillo. Lo que realmente le importaba era que la respetara y la amara con toda su alma. ¿En qué momento Blake había dejado de serlo? La diferencia con los cuentos es que allí el trabajo no se tiene en cuenta a la hora de hablar de felicidad. Siempre los príncipes aparecen como figuras que tienen una función meramente decorativa, toman el trono que les pertenece por herencia y se dedican a mandar sin mayores complicaciones. Generalmente no se expone la realidad de la vida, los problemas que las parejas normales afrontan día a día, los inconvenientes que allí generalmente se muestran tiene que ver con las imposibilidades que aparecen para que no estén juntos, casi siempre un tercero es el culpable de ese distanciamiento. En la vida real los problemas aparecen en la intimidad de los dos, debido a que la naturaleza humana es inconforme y busca siempre saciar un deseo que es imposible conseguir. En un primer momento iniciar la relación cuenta como un primer deseo satisfecho, pero luego de eso se empiezan a generar más, hasta el punto en que esos anhelos se vuelven dañinos para lo que desde el principio se estipuló como norma para que todo funcionara. Las personas de la vida real tienen que enfrentarse a cosas más difíciles, Khloe creía que encontraría ese amor de los cuentos y sería feliz por siempre. Reconoce que un principio lo fue, pero luego sintió la necesidad de buscar algo que la emocionara en el día a día.
El hombre lobo había llegado en el momento perfecto para cambiar su mirada, su historia se estaba pareciendo más a la de caperucita, pero con una relación de amor con su verdugo. Después de meditar y reflexionar se dio cuenta que había sido un poco injusta con Blake, se enojó por algo que él todavía no había hecho, no tuvo en cuenta que también era humano y tenía sus mismas necesidades. Quería sorprenderlo, sabía que Blake posiblemente llegaría a la casa estresado y dispuesto a darle explicaciones, más aún, teniendo en cuenta que él no sabía lo que había pasado con el hombre lobo. A simple vista Blake era el malo y Khloe la víctima, así que por pura intuición lo que pasaría en su llegara era totalmente predecible. Ella quiso cambiar eso para que el viera el tipo de mujer que realmente era, de ese modo no se quedaría con su versión tóxica y celosa. Arregló la casa un poco más amena, se dio un baño y se puso un vestido corto muy sensual, quería que quedara totalmente hipnotizado con su presencia. Preparó una deliciosa pasta, la cual acompañarían con velas al son de música suave y velas. Estaba muy emocionada, quería ver su cara de sorpresa cuando se percatara de que en vez de alegatos habría una gran reconciliación. Unas horas más tarde llegó el momento esperado, Khloe escuchó el carro parquear afuera, prendió la estufa para calentar la comida y sirvió las copas de vino. Blake se tardó un poco para entrar, evidentemente no quería una discusión, estaba planeando la respuesta perfecta para minimizar la disputa. Abrió la puerta muy suavemente, tenía la esperanza de que ya estuviera dormida o entretenida con su trabajo, aunque era mínima la probabilidad, podía pasar desapercibido. Khloe apagó las luces para darle más suspenso al asunto, además, como su ropa sensual era negra podía pasar desapercibida. En cuanto el hombre abrió la puerta sintió el olor a pasta, entró un poco extrañado y encendió la luz. Vio una imagen que para él fue totalmente gratificante, ver a su esposa con una ropa tan provocadora y la mesa lista para una cena romántica lo conmovía demasiado. Ese tipo de cosas solo vivían en su memoria como recuerdos de la relación inicial.
Khloe lo invitó a sentarse, quería que estuviera cómo para poder hablar de lo que había pasado. Blake obedeció, estaba muy sorprendido y feliz a la vez. Khloe le propuso un brindis por su eterno amor, luego de eso comió un poco y le dijo lo siguiente: Querido esposo, sé que a tu regreso esperabas que yo estuviera aquí muy enojada por lo que había pasado, pero he reflexionado, sé que no he sido la mejor esposa, a pesar de que antes creía que era sí, pero si no lo decido tú tienes la culpa en gran parte. Debido a que no tienes tiempo para mí, aunque sé que eso ya lo sabes, entonces no vamos a discutir más sobre el asunto. Lo único que quiero que sepas es que entiendo que tú naturaleza busca objetos sexuales por mero deseo, puede que yo ya no esté entre lo que más te gusta, pero lo que sí quiero es que siempre seas honesto conmigo, si algo te disgusta házmelo saber, o si quieres estar con otra mujer me encantaría ser incluso parte de eso. Cada vez la cultura aceptará más cosas a las que estamos acostumbrados y sería bueno que fuéramos nosotros quienes iniciáramos con esas nuevas costumbres. Tu amiga Flor, o más bien tu ex novia, es muy bonita, lo último que alcancé escuchar es que estabas dispuesto a un plan s****l con ella. La verdad espero que te vaya muy bien, yo por mi parte estaré aquí esperándote con los brazos abiertos, no te juzgo porque a mí me pasa algo parecido, la diferencia es que yo no lo he concretado con nadie, he sido fiel a ti hasta este momento. A partir de ahora las cosas van a cambiar un poco, si tú quieres probar otros cuerpos yo también tendré la libertad de hacerlo, sabes que soy muy reservada, así que no esperes que te cuente de quién se trata. Por eso te propongo a partir de este instante que continuemos con la relación pero a partir de ahora en libertad porque no podemos juzgar nuestra propia naturaleza e impedirle que se desarrolle como debe ser. Si estás dispuesto podemos continuar siendo la pareja de esposos de siempre, pero con unas pequeñas libertades que permitirán que nuestro matrimonio no se vuelva un infierno. Aquí estoy para ti si estás de acuerdo con lo que digo y te comprometes a ser sincero, llevamos mucho tiempo y creo que me lo merezco. Por el contrario, si lo que quieres es que yo sea el tipo de mujer que dejas en casa haciendo la comida y el aseo mientras tú te vas con otra mujer a tomar y a lugares privados esto no va a funcionar. Para que todo se base en la igualdad tenemos que estar de acuerdo y aceptar unos términos, así que te dejo este asunto sobre la mesa, tú verás si lo tomas o lo dejas, en caso de aceptar mi propuesta estaré arriba esperándote con este bonito vestido que me he puesto especialmente para ti, sé lo mucho que te encantan los encajes.
Blake ni siquiera la dejó partir, la tomó del brazo de manera brusca y le recordó que se había casado con ella por amor verdadero, el cual aún no había muerto, solo que tenía toda la razón, ambos se estaban cansando de los mismos cuerpos. Sin embargo, en ese momento por la cena y todos los esfuerzos que su esposa había hecho estaba totalmente excitado, quería recordar cómo se sentía hacer el amor con su esposa en lugares poco convencionales. Blake retiró los platos que estaban encima de la mesa y corrió las pocas cosas que allí quedaban, le dio un beso mientras levantaba su pierna con una mano y apretaba su cara con la otra mano. Luego, la levantó de las dos piernas y las sentó encima del mantel, empezó a besar cada parte de su cuerpo, mientras ella estaba acostada fue quitándole el vestido y se percató de que por debajo tenía una lencería muy sexy, eso lo motivó aún más. Beso sus piernas y entre ellas, al tiempo que entró a su cuerpo con total fervor. Hace mucho tiempo no lo disfrutaba tanto, siempre esos encuentros tenían el mismo matiz, posiciones similares y los mismos tiempos, pero esto fue totalmente impredecible. Además de eso, ya tenía un panorama más claro de su relación, lo que proporcionaba un poco más de sinceridad para ambos. El hecho de saber sobre qué piso está parado el hombre hace que pueda continuar su vida con menos miedo. Aquel momento fue realmente inspirador, se quedaron un rato desnudos recostados sobre la mesa, su plan había sido perfecto para recordarle a Blake que el amor estaba intacto, solo que a veces se escondía en la cotidianidad. Todo era perfecto hasta que Khloe se percató de que el hombre lobo estaba espiando por una de las ventanas, como esa casa estaba tan alejada de todo, no tenían la costumbre de cerrar las cortinas, como se haría en la ciudad. Su cara era de tristeza, realmente estaba ilusionado con ella y ver ese acto lo dejó totalmente perplejo. Khloe disimuló para que el momento de amor no terminara en una tragedia.