Ese mismo día armó su viaje de regreso, entre más tiempo pasara más complicado iba a ser tomar una decisión justa. Le dio un poco de lástima abandonar a su tía tan pronto, pero sabía que entendía la situación, cuando pasara todo tenía la intención de irse a quedar un buen tiempo allá. Desde que tomó la decisión de ir a California sospechó que su viaje sería revelador, y en efecto, le cambió la vida por completo, ese descubrimiento lo hubiera podido tener en el condado de Camp, pero la situación fue perfecta estando en otro lugar. De camino a casa planeaba la manera de decírselo a Blake sin que se asustara, a pesar de que en algún momento mencionaron la idea de tener hijos jamás lo habían contemplado como algo serio. Ocultarlo era más difícil, no podía ir simplemente al hospital a hacerse exámenes sin decir nada, pues como eran una pareja tan conocida las personas con ansias de saber qué pasaba con la salud de la perfecta esposa podían ir a preguntárselo a Blake, dejándola como una mentirosa. A quien sí estaba segura de ocultarle la verdad era a Evan, el solo hecho de que contemplara la opción de que el hijo pudiera ser suyo significaba un gran peligro, podía ponerse a la defensiva o incluso atacar a Blake para evitar que otro se hiciera cargo de su hijo. Khloe llegó al condado de Camp a eso de las seis de la tarde, se fue directo a lugar de trabajo de su esposo para que se fueron juntos a casa. Sin embargo, se llevó una gran sorpresa, en el lugar en que ella pensaba esperarlo ya había alguien más, Flor estaba allí sentada a la expectativa de que saliera. Ella había olvidado comentarle a su esposo que iba a llegar pronto, pero no pensó que eso fuera un problema. Era evidente que él no había perdido el tiempo mientras estuvo solo. Se quedó un poco más atrás para ver cuál era su reacción, en caso de percatarse de que se pensaban irse juntos a casa estaba dispuesta a impedirlo, puesto que ella también necesitaba llegar al mismo lugar.
Su esposo salió a los pocos minutos con cara de cansado, en cuanto la vio se notó en su cara la sorpresa que le dio, con eso se pudo percatar de que no la estaba esperando. Hablaron por unos minutos muy cercanamente, pero el encuentro no fue tan amoroso como ella se lo esperaba, ni siquiera se saludaron de beso en la mejilla, aunque ella tomó su mano. Después de charlar parecía que se habían puesto a alegar, eso era evidente por la manera en que movían sus manos. Luego, se montaron en el carro, solo en ese entonces Khloe se lanzó hasta dónde estaban, lo hizo corriendo para llegar antes de que arrancaran, tocó bruscamente la ventana del lado de Blake y puso cara de enojo. Él en cuanto la vio se asustó mucho, se bajó inmediatamente del carro y empezó a explicarle que no era nada de lo que ella estaba pensando, ni siquiera sabía que su ex novia lo estaba esperando en ese lugar. En la conversación planearon llevarla a su casa para luego continuar al bosque e ir a descansar. Khloe se mostró comprensiva, pero sentía que Flor tenía que entender quién era la que mandaba, dio la vuelta hasta dónde estaba la mujer, abrió la puerta y la hizo salir, le dijo que podían llevarla hasta su casa pero que se hiciera en la parte de atrás. Eso, aunque fue un poco humillante para flor, no hizo que se desmotivara, humildemente se fue hacia la parte de atrás y continuaron los tres el recorrido. Su casa estaba a pocos metros del lugar donde Blake trabajaba, así que el silencio incómodo no duró mucho tiempo, por medio del retrovisor Khloe podía notar que la mujer estaba un poco incomoda, jamás imaginó que ella llegara justo en ese preciso momento en que se dirigían posiblemente a la casa de Blake. Antes de que Flor llegara a su destino Khloe les dio ambos la noticia de su embarazo, dejando el papel que confirmaba lo dicho en las piernas de Blake. Obviamente ese no era el momento más indicado para hacerlo, pero quería que su amante se diera cuenta que ahora había algo más fuerte que los unía, algo que iba a impedir que se separaran en algún momento de su vida porque siempre existiría un lazo de vínculo. Para Blake fue una buena noticia, un motivo para celebrar, de hecho, quiso invitar a Flor para que se uniera a la celebración. Antes de parar en su casa se detuvo en un restaurante de comidas rápidas se bajaron para pedir una gran pizza con unos batidos deliciosos, en su cara se veía la alegría que tenía, les decía a todos los meseros que por fin iba a ser padre.
Flor trataba de mostrarse a gusto, pero su cara la delataba, la noticia le había caído en frío, por mucho que dijera que la única parte que le interesaba de Blake era la s****l en el fondo estaba buscando algo más. Ya había intentado tener algunas relaciones estables con otros hombres, pero nunca había funcionado, necesitaba un compañero de casa, juicioso, y sobre todo, respetuoso, eso era muy difícil de encontrar en ese tiempo. Mientras comían, Blake discutía sobre qué nombre le iban a poner al bebe en caso de que fuera niño o niña, pensaba en cómo sería su rostro, a quién se parecería más y cómo iba a ser su personalidad. Quería darles la noticia a todos sus compañeros de trabajo de lado de su esposa, por eso, la invitó al otro día para que juntos socializaran la buena nueva. El embarazo era para él un símbolo de orgullo, aunque no entendía cómo había pasado, puesto que ella siempre usaba pastillas anticonceptivas, pero como eso tenía un margen de error pequeño era posible que en una de esas se hubiera dado el milagro. La celebración no duró mucho tiempo, Flor estaba muy callada y la pareja entendió que no era la persona indicada para festejar con ellos esa noticia. Se retiraron del lugar y la dejaron en su casa mientras ellos continuaron su camino, en ese momento Khloe dejó de disimular, no le había querido preguntar sobre el verdadero motivo de que estuvieran juntos, así que lo hizo en ese momento. Blake no sabía que decir, con tanta felicidad encima había olvidado incluso que Flor lo estaba esperando, posiblemente para hablar, decía, pues no quería nada con esa mujer y menos ahora al saber que iba a tener por fin una familia de tres. Incluso pensaba que sería una buena alternativa adoptar un perro o un gato para que el niño pudiera jugar, y por qué no, darle un hermanito después de que naciera el primero. Eran decisiones muy apresuradas y Khloe estaba muy confundida porque la felicidad de su esposo se terminaría cuando se diera cuenta de que había dudas sobre quién era el padre, eso podía destruirlo, y más aún, si se enteraba que podía ser de su enemigo número uno.
Cuando llegaron a la casa se percataron de que el ambiente estaba muy desordenado, Blake había olvidado dejar todo cómo estaba, pues tuvo que salir a trabajar muy temprano y no le quedó mucho tiempo. En la mesa había dos copas y dos platos, estaba muy desorganizado el mantel y el mueble tenía una sábana como si alguien hubiera pasado la noche allí. Khloe se quedó mirándolo muy seriamente pidiéndole una explicación, ante la evidencia él tuvo que asumir lo que había pasado con Flor. Le dijo que estuvo con él en la noche pero que no había pasado nada, simplemente cenaron algo y ella se quedó a dormir en el mueble, por eso estaba allí esa sabana. Sin creerle mucho se dirigió hasta la habitación, la cama estaba destendida y había dos almohadas organizadas, en el baño había cabello que evidentemente no era suyo, con todas esas pruebas estaba más que claro que había pasado algo más. En el fondo no le dolía mucho lo que había hecho, simplemente era muy confuso pensar que ni siquiera había esperado un tiempo prudente para hacerlo, se notaba su desesperación por estar con otra persona. Eso era un gran problema, ahora que muy probablemente tendrían un hijo las cosas iban a empeorar en su matrimonio, casi siempre se descuidan las relaciones debido al tiempo que requiere un ser tan pequeño e indefenso. Muchos de sus conocidos que optaron por dar ese paso hacia la conformación de una familia habían terminado por separarse o buscar otras personas. Teniendo en cuenta que su matrimonio ya estaba mal sin tener hijos, era lógico que luego sería peor, por eso quería preguntarle si en serio quería que hicieran eso, ella no estaba dispuesta a criarlo sola, quería que la tarea fuera dividida por los autores materiales de ese suceso. Blake sabía que ella tenía razón, pero no iba a dar el brazo a torcer y menos si estaba en juego la vida de un niño. Para él no era moralmente correcto evitar su nacimiento, venía de una familia muy religiosa y eso podía significar un disgusto con ellos, quienes eran de la creencia de que sólo Dios podía decidir sobre la vida humana. Aunque reconocía que eso era un poco egoísta con Khloe, en el campo de la libertad ella podía decidir qué hacer con su cuerpo.
Le rogó mucho para que no fuera a tomar una decisión apresurada de la que luego pudiera arrepentirse, además, quería ser partícipe de todo lo que tuviera que ver con su bebé. Estaba seguro de que era suyo, nunca había sospechado de su esposa, de hecho, lo que pensaba de ella y el hombre lobo no tenía que ver nada con la parte s****l, temía que ella lo estuviera ayudando a cometer sus crímenes, pero jamás se imaginó que pudiera ser algo más fuerte. Había una gran ventaja con respecto a la profesión de Khloe, como era escritora pasaba la mayor parte del tiempo en su casa y sentada, eso posibilitaría que no corriera ningún riesgo Blake pensaba utilizar una parte de su sueldo para pagarle a una persona por sus servicios domésticos, no quería que su esposa se preocupara por estar limpiando la casa, arreglando el jardín, cocinando, lavando el carro o pintando paredes, pensaba que era necesario el reposo total para que no fuera haber ningún problema con el bebé. Ante todo, le parecía importante que naciera sano y estaba dispuesto a posibilitar las condiciones para que eso pasara. Esa era una de las cosas que a Khloe le gustaba mucho de su esposo, era muy comprensivo y la cuidaba. En el tiempo en el que se estaría desarrollando el bebé podía darse la oportunidad de pensar qué hacer, aunque si pasaba los cuatro meses no estaba dispuesta a abortarlo. Antes quería informarse bien sobre cuáles eran los riesgos que eso tenía, además, necesitaba una persona experta en el tema y que no hubiera tenido víctimas hasta el momento, pues se hablaba de muchos médicos que hacían malos procedimientos detonando que sus pacientes murieran. No sabía cómo averiguar de quién era el hijo, necesitaba un resultado definitivo, si era de Blake estaba dispuesta a tenerlo, sabía que por medio de su esposo ambos podrían tener estabilidad, al menos mientras el trabajará; pero si era el hombre lobo sería lo contrario, debido a que no quería ser señalada por el resto de las personas, no quería verse ante la sociedad como una abominación, eso podía destruir el corazón de su esposo, quién había soñado siempre con ese momento.
Juntos arreglaron la casa y se fueron a dormir, Blake cayó de inmediato como piedra, no solo por el cansancio, sino por la felicidad que tenía. Con sus ojos cerrados se imaginaba la vida con un hijo, se fue quedando dormido, pero en su mente se veía llegar del trabajo y recibirlo con los brazos abiertos, gritando y saltando de la alegría al verlo. Las navidades también serían mucho más especiales, ya no comprarían solo ropa y vinos caros, sino también juguetes y dulces para todo el mes, tendría una nueva motivación para llegar pronto a casa, la felicidad estaba aparentemente esperándolo. A Khloe le pasaba lo contrario, estaba muy confundida y también extrañaba mucho a su amigo Evan, a pesar de que solo habían pasado un par de días sentía que era mucho tiempo sin verlo. Se sentó un rato en la ventana para ver si podía verlo desde allí pero no tuvo suerte; el hombre lobo si estaba observándola, solo que estaba oculto detrás de unos árboles. Al percatarse de que ya estaba nuevamente en casa se puso muy feliz, ahora tenía la oportunidad de contarle la verdad sobre su esposo y ver si podía tener un nuevo chance con ella, estaba dispuesto a dejar de lado sus celos con tal de recuperar su amor. Era muy bonito verla en silencio, además, estaba casi seguro de que sí estaba en la ventana a esa hora era porque quería y tenía la esperanza de verlo. A pesar de que él también quería hacerlo para contarle todo no estaba seguro de poder cumplirle, la noche estaba muy despejada y en cualquier momento la luna podría hacer que el atacara, era preferible esperar a que hiciera un poco de invierno para poder estar más tranquilo. En caso de hacerle daño por su falta de paciencia jamás se lo perdonaría, aunque esa sería una forma de inmortalizarla dentro de sí mismo, así jamás podría estar con otro hombre y se volvería un complemento suyo.