Renn - Sigo sin entender porque has dicho que si. - le digo a Carol. - ¿Y por qué no? Sonaba divertido. - ¿Te digo que sonaba más divertido? Quedarnos en el departamento y tener sexo todo el fin de semana. - No seas tan aburrido. - dice parándose delante mío y poniendo sus brazos por encima de mis hombros. - Los vemos todos los malditos días, ahora también incluso los fines de semana. - digo. - Encima vienes tú a ponerte ese vestido rojo que sabes que me vuelve loco. Ahora solo quiero arrancártelo y no dejarte salir de la habitación. Ríe. - Suena demasiado tentador, pero ya vamos bastante retrasados. - se sienta en el borde de la cama y se pone los tacones. - Si, culpa de ese wedding planner que contrataron nuestras madres. Ni sabía que existían tanta variedad de flores. -

