Después de un largo vuelo de 10hs, llegamos a Sevilla la capital de Andalucía. - Bienvenidos a nuestro hogar. - dice Sergio con alegría al bajar de los autos. La fachada de la casa es de color blanco, salvo los marcos de las puertas y ventanas que son de un color amarillo pastel. Es bien grande y de dos pisos. En la parte de arriba cada puerta es seguida por un pequeño balcón que da al frente. Para llegar a la gran puerta principal, hay que subir algunos escalones de las escalera de la entrada. Al entrar, tras pasar el vestíbulo, llegamos al centro de la casa que es un patio descubierto en cuadrado con plantas y que a cada costado lo rodea una galería, con sus columnas y puertas. La casa es bien rustica, pero aún así es bellísima. Es muy amplia, luminosa y aporta cierto aire de tran

