André cae rendido encima de mi después de nuestro cuarto orgasmo, si tal y como lo prometio no hemos dejado de hacer el amor en toda la noche, desde que Noah se durmió y gracias a Dios mi bebé hermoso sigue dormido. - Puta madre te amo. Habla André besando mi cuello. Sonrió susurrándole un yo también, cuando este intenta subirse encima de mi otro vez un llanto hace que pare, volteo y veo que es el monitor del cuarto de Noah sonrió porque mi bebé hasta ahora se despertó para su alimento. - Iré a traerlo. Dice André parándose de la cama desnudo, recoge su boxer y saca un pantalón de pijama de una maleta y sale de la habitación. Suspiro feliz, satisfecha también (ustedes saben porque), todo por ahora está bien y espero en Dios que así siga. Me levanto envuelta en la sábana gris, me

