La alarma sonó y pensando que era para la escuela rectifique y me cerciore que dice “domingo” en el aparato de la cómoda. De igual manera me levanto, cepillo mis dientes y bajo, observo como la melena castaña de mi madre está en la cocina preparando café así que me acerco y le doy un beso en la mejilla. —Buenos días mamá- digo yendo al refrigerador. —Parece que si escuchaste la alarma hoy- la observo y hay una sonrisa en sus labios-. No querías que se repitiera lo de ayer ¿cierto? —Ni con otra vida quiero que vuelva a pasar eso madre- le expreso con una sonrisa de fingida. —¿Qué paso con el mamá?- pregunta y sé que lo hace para fastidiarme. —Me fastidiaste, así que volviste a ser madre- me siento en la butaca con un vaso de jugo entre mis manos mientras ella bebe de su café.

