8. Interrogante

961 Palabras
NARRADOR OMNISCIENTE Veinte años atrás en kiev La noche era más oscura qué de costumbre, un hombre lloraba con gran dolor por la pérdida de su hija recién nacida; no sabía cómo le diría a su amada esposa lo que había sucedido. Las palabras del médico tratante fueron claras : "nació muerta", ni siquiera había tenido la oportunidad de tenerla una sola vez entre sus brazos. Mientras aquel hombre se lamentaba, en una sala contigua, la esposa del mayor Nóvikov, daba a luz un para de mellizas, ambas rubias y hermosas, pero no iguales. El líder del grupo delictivo de los Ukman, entraba para hablar con el médico a cargo y poder quitar a una de las hijas del mayo y dar a la hija muerta de la otra pareja a la familia del mayor. Con dinero de por medio el trato fue concretado, no solo era el trato por ayudar a un "amigo", no, habían oscuros tratos de por medio. —Aquí tienes a tu hija, la cuidarás con todo el amor que un padre puede brindar a su sangre, más el día que yo lo solicite me la entregarás; y tendrán que acceder a todas y cada una de mis peticiones en agradecimiento por devolverle la ilusión de ser madre a tu esposa, solo recuerda, esa mujer —refiriéndose a la recio nacida —es mía. Con el corazón oprimido y con algunas dudas, aquel buen hombre se permitió corromper su impecable imagen, sin decir nada acepto las condiciones de aquel mal hombre. Nadie sospechaba nada, el dolor de perder a una hija fue plantado a otra familia y ahora solo quedaba amar y proteger a esta como suya. Los años pasaron y aquella niña creció rodeada de amor y consentida, si bien nunca fueron una familia adinerada, tenían una buena posición social gracias al cargo de Gobernador del señor Belova. Iván Belova, cumplió durante veinte años con su parte del trato y ayudo al grupo Ukman, en los permisos de comercio y lavado de dinero que Vladimir Keller, le solicitaba. Pero el infortunado día llegó, Keller, reclamo su trofeo, Katerina, no solo fue la sustituta de una hija muerta, fue la venganza contra el mayor Nóvikov. Ese hombre fue el único capaz de desmantelar el grupo mayor de narcotraficantes en el país, dejando a la familia Keller, casi sin miembros vivos. Fue una venganza trabajada durante años, primero darle el dolor de entregar a una hija sin vida, para hacer creer que lo peor había pasado. Pero después de la boda, le entregaría las pruebas de que Katerina, era su hija y que ahora era su mujer, la mujer de uno de los líderes más grandes de la mafia rusa. Porque no hay dolor más fuerte que perder a tu sangre dos veces, y Keller, haría pagar a Nóvikov, con creces por la suya. Época actual KATERINA Siento sus manos deslizarse por mi piel un par de fuertes azotes en mis glúteos, me hacen brincar pero de placer, este hombre es un sueño, muy pervertido, pero hecho realidad. Pero antes de que pueda convencerlo, me recuesta en la cama y se pone de pie, termina de abotonar su camisa, deja un beso en mi cabeza y sale. No sé ni en qué estaba pensando, ni el motivo por el que lo hice, pero juro que nunca he sido más feliz en mi corta vida, ni cuando logré entrar al curso de arte plástico en el secundario. Mis mejillas arden al recordar lo que sucedió hace unos minutos, cierro los ojos y aún siento su virilidad entre mis pliegues, estoy en una nube sin nombre, pero llena de ilusiones. Mi mirada baja al suelo donde esta tirado el asqueroso vestido de novia, y la realidad me golpea de frente. La hermosa burbuja en la que me encontraba se ha roto. Mis problemas llegan como balde de agua fría sobre mi cabeza, cubro mi desnudez con las mantas de la cama y me recargo sobre la cabecera derramando lágrimas silenciosas. Unas de alivio por no casarme con ese viejo y otras de tristeza porque mis padres no pudieron inventar algo mejor que sus excusas baratas. Quizás después de todo solo, fui un peon en su ajedrez, aún me niego a creer que lo que descubrí sea cierto, no puede ser posible que hayan sido tan crueles conmigo. Unos toques en la puerta me regresan de mis pensamientos, una mujer vestida de militar entra con una charola de comida fría y un vestido largo con estampado de flores rosas. Deja la bandeja sobre una pequeña mesa que no me había dado cuenta que estaba en la esquina; me entrega el vestido en las manos y se da la vuelta para irse. Creo que esto es un gran problema con los soldados, no son muy cálidos que digamos. Todos entran sin ni siquiera dar los buenos días, que en realidad ya son casi noches. Opto por colocar el vestido, no puedo estar desnuda todo el tiempo, paso por un lado de la aberración en el suelo, y llego a la bandeja con sopa fría, un poco de ensalada y salmón al limón. ¡Vaya! Esto si no me lo esperaba, espero que sea una casualidad, porque el salmón al limón es uno de mis platos favoritos. No sé ni en donde estoy metida, lo único que importa es que por lo menos me siento segura, aquí puedo respirar tranquila y sobre todo estoy lejos de quienes me han querido dañar. Ojalá Dios, los perdone por sus pecados, porque yo no se si pueda, si lo que descubrí es cierto. Aún con la tristeza en mi corazón, me dispongo a comer, pues creo que a partir de ahora, tendré que ser realmente fuerte.
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