Por la mañana fui e hice mi tratamiento de respiración. Mamá estaba de vuelta en la mesa con su bloc de notas, añadiendo a una lista que parecía tener al menos tres páginas. —¿Qué estás haciendo? —pregunté. —¡Tenemos que planear! —dijo—. Se supone que los gemelos deben estar en locación en Los Ángeles en tres semanas. Eso significa que tenemos que averiguar cómo terminarán el año escolar, preparar la casa para que la tía Rosie tenga una estancia prolongada, asegurarnos de que tú y Cori estén listas para venir a visitarnos cada fin de semana, o al revés. —Pensé que estabas enojada con Rosie —dije. Mamá mantuvo la mirada en el bloc de notas. —Lo hablamos, y tuve que hacer algunas... concesiones. —¿Mi mamá, haciendo concesiones? —bromeé. Ella me dio una sonrisa tímida. —Pasa de vez en

